El que quiere, puede!!

El que quiere, puede!!

HOLA A LAS VISITAS!!!! (LEER ANTES DE NAVEGAR)

Explico para las visitas de qué se trata todo.
Siempre me gustó guardar, registrar, conservar. Así me veo hoy con una gran cantidad de material único y preciado. El blog me permite, por un lado guardarlo en lugar seguro y por otro compartirlo con otras personas.Lo reformo y completo constantemente, agrego secciones y me divierto mucho.
Les recomiendo visitar los enlaces de Mis Favoritos. Algunos son de mi creación también, como Películas, Glosario, Biblioteca, Libros que deseo.
Bienvenidos a mi lugar, vuelvan pronto.



26/9/07

Redondillas Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?
Cambatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?
Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Siempre tan necios andáisque,
con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?
Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Si amas a tu hijo ...

Contéstale, no le informes.
Protégelo, no lo cubras.
Ayúdalo, no lo reemplaces.
Abrígalo, no lo tapes.
Ámalo, no lo idolatres.
Acompáñalo, no lo lleves.
Muéstrale el peligro, no lo atemorices.
Incorpóralo, no lo aísles.
Aliéntalo en sus esperanzas, no lo desencantes.
No le exijas ser el mejor,
pídele que sea bueno y dale tú el ejemplo.
No le prodigues amor, rodéalo de amor.
No le enseñes a “ser”, sé tú como quieres que él sea.
No le dediques la vida, vivan todos.
Recuerda que tu hijo no te escucha, te mira.
Y finalmente, cuando se rompa la jaula del canario
No compres otra jaula, enséñale a vivir sin puertas.

Crucifixión

Con los brazos en cruz sobre un madero
Te han clavado tu amor y mis pecados,
Y siendo Rey, en vez de pedrerías,
Sólo estás por espinas coronado.
Todo el dolor del mundo en tus pupilas,
Toda la angustia en tu blancor de nardo.
Pero siendo tan cruenta tu agonía,
Atroces el camino del calvario
Y todos los tormentos de la carne...
¡Aún nuestra ingratitud te hizo más daño!
Seguimos coronándote de espinas.
Y a través de los siglos y los años
Vas, con la cruz a cuestas, recorriendo
El áspero camino del calvario.
Te damos de beber hiel y vinagre;
Sangra la herida abierta en tu costado,
Vuelve a crucificarte nuestro olvido...
Y Tú, mi Dios, ¡ nos sigues perdonando!

Un nuevo día

(Gabriela Mistral)
Dorado Sol, que ya riegas mi ventada de esplendor,
¡Salud! Tú estás más espléndido y a la tierra harás mejor.
El rosal, por la ventana manda una rosa a decir,
que el día es bello, los hombres buenos y bueno el vivir.
El agua fresca, mi cuerpo ha llenado de vigor,
¡Pudiera escalar montañas, impulsado por este ardor!
Yo quiero que en este día
se haga mi alma mayor
el lugar de la esperanza del esfuerzo y del amor.
Que más ame, y más comprenda
que pida y que busque más,
que me vuelva más sufrido, que me vuelva más capaz.
Diestra, ¿tú serás activa?
labio, ¿tú dirás verdad?
Mirada, ¿tendrás dulzura?
Corazón ¿tendrás piedad?
Sobre un cojín de azucenas debí esta noche dormir ...
¡tan tiernamente encantado me levanto de vivir!

Volverán las oscuras golondrinas

Gustavo Adolfo Bécquer
RIMA LII
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
ésas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
ésas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...,
desengáñate,
¡así no te querrán!

25/9/07

Cara descubierta de Sidney Sheldon

“siempre digo que lo más confuso del mundo es la información excesiva” pág. 95

Su Excelencia envió el informe de Silvina Bulrich


“El haber conocido de muy cerca a personas abnegadas como si se tratara de la cosa más natural del mundo, es un grave peligro para transitar por la vida: vuelve a la gente crédula, corroe ese caparazón de desconfianza tan necesario en la jungla en que vivimos, donde hay que estar siempre alerta defendiéndose de los enemigos, de las personas a quienes se ha tenido la debilidad de hacerles algún favor y no lo perdonarán nunca, de los colegas, de los desconocidos a quienes les cae mal alguna cara, un apellido, o una voz, del destino inescrutable y de las circunstancias siempre imprevisibles..........”


“...la herencia más inapreciable que se debe dejar a los hijos es que puedan comer sin complejos en la mesa de una reina.”

“El avión es un método bárbaro.. nos llevan como a paquetes. No hay malos viajes, simplemente uno llega o se estrella....”

“.....hay una edad en que la palabra de los mayores se oye como el viento o la lluvia, cosas inevitables pero que no nos incumben y contra las cuales sólo queda un remedio, hacer oídos sordos: cuando sus padres discutían o le daban consejos, ella pensaba en otra cosa y cuando el ruido molesto pasaba, ella reanudaba la conversación,.......”

“La lucidez ajena con respecto a nosotros, es siempre insoportable.”

El orgullo del pavo real de Victoria Holt


“No te subestimes nunca. Si tú misma lo piensas, los demás pensarán que no vales mucho.


“Es mi hijo. Veo en él muchas cosas que son mías, y no hay nada que uno admire más en la gente que ver que se parecen a uno” . (pág. 78)


“Hay verdades y hay verdades a medias, y es graciosa la imagen que se puede dar con sólo contar lo que uno quiere y reservarse el resto. Así puedes pintar un cuadro muy bonito, y que parece perfectamente natural... hasta que salta la verdad y entonces las cosas tienen un aspecto muy diferente.” (pág. 125)

Cordelia de Winston Graham


“La vida después de la muerte me parece... una imposibilidad. Quizás tú tienes la suerte de creer en ello sin cuestionarlo. Yo sigo aceptando a Dios. Pero en cuanto a alguna forma de existencia después de la muerte ... en eso no creo. No veo ninguna esperanza. Los elementos biológicos se destruyen, construyendo algo diferente en su lugar. Para mí, Cordelia, hay solamente una supervivencia de personalidad, una continuación de cualidades personales. Se produce a través de la familia, a través de la herencia, a través de la educación de los hijos. Eso es inmortalidad ...la única clase que podemos esperar. Uno cae, una cáscara descartada, dejando a la planta joven que florezca en su lugar. Todo es lo mismo en la naturaleza. No se puede esperar nada más. “ (pág 382)

El mago de William Somerset Maugham


“la diversidad de intereses, si bien agrega encantos a la personalidad de un hombre, contribuye a debilitarlo. Para superar a las demás personas es necesario circunscribirse”. (pág. 11)


“los tontos y los borrachos persiguen la felicidad, pero los hombres sólo quieren el poder.” (pág. 111)

Marcas de nacimiento de Sarah Dunant

“...A decir verdad, prefiero mi compañía a la de cualquier otro.” (pág. 31)


Los rompidos de Sanz Lajara

“Las personas que no se ven, como Dios, no incomodan” (pág. 15)

La hija del caníbal de Rosa Montero


“Yo creo que en el mundo hay un puñado de gente sin escrúpulos. No son muchos, pero son tipos verdaderamente impresentables. Personas sin principios, que abusan de su poder.
Y luego hay otro puñado de gente decente. Pero decente de verdad, ese tipo de personas que son fuertes y generosas y llenas de seguridad moral y que jamás harán nada malo aun en la peor de las circunstancias. Pero tampoco son muchos los tipos decentes.
Y yo creo que en el medio de estos dos extremos se extiende una masa amorfa de individuos, la enorme mayoría, personas bien intencionadas y agradables, pero débiles o cobardes, o demasiado ambiciosas, o inseguras, o quizá estúpidas ... Esta enorme masa se portará de maravilla durante toda su vida si no es tentada a portarse mal. Pero en épocas de desmoralización o de infamia o de corrupción caerán en el delito o por lo menos lo permitirán y se harán cómplices. “ (pág 306)

“Los pesimistas creen que las cosas están tan mal que no pueden deteriorarse más, mientras que los optimistas piensan que siempre son susceptibles de empeorar.” (pág. 327)

El fantasma de gad de Norah Lofts

“Los verdaderos estoicos, los auténticos puritanos de cualquier secta tienen el consuelo de creer que cuentan con la aprobación de Dios y que están anotándose silenciosamente puntos a favor en algún libro de conducta cósmico.” (pág. 79)

“hay veces en que la rutina, aparte de algún sobresalto aquí y allá rápidamente superado, tendía a olvidar a los muertos. Se saca un cubo de agua de un estanque y no queda ningún agujero. Ni siquiera un pensamiento amable. Todos somos prescindibles.” (pág. 155)


“… no hay que lamerse las heridas en público.” (pág. 242)

El desafío de Lawrence Sanders

“... era un peso mosca mental, pero yo no quería que lo lastimaran. ” (pág. 97)

Super hackers de Lois H. Gresh


“La violencia es el refugio de los incompetentes”. (pág. 305)

El escritor de Jean-Jacques Fiechter

“...funcionaba con helio y cuando algo no iba más, volaba.” (pág. 104)


... “Tengo la impresión de que me falta una dimensión y que, por más que lo intente, nunca la tendré.” (pág. 119)


“Hay personas que irradian. Hay personas apagadas.” (pág. 120)


“Soy muy valiente cuando tengo miedo, y también muy lúcido.”

Cuentos para regalar a personas inteligentes de Enrique Mariscal


“Las perlas abundan, pero no flotan. Hay que internarse en las profundidades marinas para encontrarlas.”

“El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No sospecha, la conmoción, el poder incalculable de la otra mejilla.”

“La creatividad es el fin de las excusas, de las justificaciones. Se trata de hacer algo con lo que tengo, no con lo que me falta.”

“No hay nada más peligroso en un grupo que un tonto voluntarioso, con ganas.” (Cuento del mono que sacaba los peces del agua para que no se ahogaran)

“Las potencias de la mente son cuatro: memoria, comprensión, voluntad y hacerse cargo.”

“Lo poco es poco, pero nada es menos.”

“Un profesor observó al tomar whisky con soda, que sus pensamientos se volvían confusos. Entonces cambió por brandy con soda, y aumentó su desequilibrio. Por último optó por gin con soda, y los efectos se multiplicaron. No hay duda, dijo, es la soda.”

El Dr. Fisher de Ginebra de Grahan Greene


“Pero era el ruido lo que yo deseaba. Sólo cuando uno es feliz o está sosegado puede soportar el silencio.” (pág. 129)

Acechanza de Desmond Bagley

“No has de preguntarte el porqué. Has de cumplir o morir .” (pág. 153)

“Tenía ese tipo de mentalidad que disfruta luchando contra lo abstruso y lo complicado; se sentía muy a gusto en el campo de la matemática pura. Ahora bien, la matemática, en su grado más puro, es un juego de adultos sin relación alguna con el mundo real; si alguna vez se tocan es sólo por casualidad. El matemático puro se ocupa del concepto de número en su grado más abstracto, y …..” (pág. 96)

El amante de Lady Chatterley de D. H. Lawrence


“La perra-diosa, el Éxito, era seguida por millares de perros ansiosos, con la lengua fuera. El primero que llegaba a ella era el perro más perro de todos los perros, si se medía aquella carrera por el criterio del éxito. En consecuencia, Michaelis podía ir con la cola muy alta.”

“...... a veces resulta inteligente ser medio tonto, si se quiere conseguir lo que uno se propone.”

La noche de las sotanas de Abud Layus

“pero antes de limpiar la telaraña todos los días; ¿No era mejor matar a la araña de una vez?

Retumba el trueno de Wilbur Smith


“Algunas uvas crecen en el suelo equivocado, otras enferman antes de llegar a la prensa, y otras se echan a perder por un viñador descuidado; no todas las uvas hacen un buen vino. ” (pág. 452)

Muere el gorrión de Wilbur Smith


“Algunos dicen que el león, otros que el leopardo,. Pero créeme, muchacho, cuando un hombre se mira al espejo, ve reflejado al asesino más peligroso y despiadado de toda la naturaleza. (pág. 168)


“Los hombres honestos son más baratos. Los malhechores cuestan su peso en oro, mientras que los hombres honestos se obtienen con unas pocas palabras delicadas y nobles sentimientos …” (pág. 429)

El poder de la espada de Wilbur Smith


“La debilidad de las multitudes consiste en que no llegan a ver el horizonte. Su mirada permanece fija en la panza o en los genitales” (pág. 671)

Cuando comen los leones de Wilbur Smith


“Detesto la oscuridad. La oscuridad deforma las cosas. Lo que es malo durante el día resulta insoportable de noche. ” (pág. 258)


“Algo debe morir siempre cuando comen los leones, pero con todo, siempre hay carne para quienes siguen a un león” (pág. 290)

El cereus florece de noche de Shani Mootoo


“...Se puede admirar hasta que las frustraciones del deseo, la envidia y la autocrítica empiezan a proyectar sombras sobre los que se contempla… o a dejarte las rodillas como de gelatina.” (pág. 18)


“…utilicé la única estrategia de supervivencia que me ha salvado una y otra vez. Como no podía ocultarme y ni se me hubiera ocurrido mofarme, me puse discretamente orgulloso y no asumí una fachada de rechazo.” (pág.23)
esto lo dice el enfermero homosexual, que cuida a mala y que recibe comentarios hostiles y6 condescendientes por su forma de sr, vestir, hablar, etc.


“Verás. En el centro mismo de la Teología existe una premisa. Los demás tratarán de convencerte de lo contrario, pero si se presta atención, hay una premisa, a saber: los humanos somos el sol fundamental en torno al cual gira el universo entero. No explícita, pero sí implícitamente, tenemos el supuesto de que los seres humanos somos muy superiores al resto de la naturaleza, y que por eso somos herederos de la tierra.”. (pág. 203)

La caverna de José Saramago


“... todos los días pasados fueron vísperas y todos los días futuros lo han de ser. Volver a ser víspera, al menos por una hora, es el deseo imposible de cada ayer pasado y de cada hoy que está pasando. Ningún día consigue ser víspera durante todo el tiempo que soñaba.” (pág. 354)

Por siempre mía de Mary Higgins Clark


“Cuando uno no quiere responder, lo mejor es preguntar” (pág. 53)

“La mejor manera de dirigir la conversación hacia donde uno quiere es desarmar al otro.” (pág. 136)

“Por falta de un clavo la herradura se pierde, por falta de una herradura el caballo se pierde, por falta de un caballo el jinete se pierde.” (pág.223)

Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato


“porque nadie siente tanto desdén por los pobres diablos, como los pobres diablos con uniforme.” (pág. 142)


“la única forma de mantener la paz entre los seres humanos era mediante la ignorancia recíproca y el desconocimiento, únicas condiciones en que estos bichos son relativamente bondadosos y justicieros, ya que todos somos bastante ecuánimes con relación a las cosas que no nos interesan” (pág. 273)


“había elaborado ya las siguientes posibilidades:
Dios no existe.
Dios existe y es un canalla.
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.
Dios existe, pero tiene accesos de locura: esos accesos son nuestra existencia.
Dios no es omnipresente, no puede estar en todas partes. A veces está ausente ¿en otros mundos?¿en otras cosas?
Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.
Dios fue derrotado antes de la Historia por el Príncipe de las Tinieblas. Y derrotado, convertido en presunto diablo, es doblemente desprestigiado, puesto que se le atribuye este universo calamitoso.”


“Me considero un canalla y no tengo el menor respeto por mi persona. Soy un individuo que ha profundizado en su propia conciencia ¿y quién que ahonde en los pliegues de su conciencia puede respetarse? (pág. 307)


“Si se hiciera alinear todos los canallas que hay en el planeta ¡qué formidable ejército se vería, y qué muestrario inesperado! Desde niñitos de blancos delantales (“la pura inocencia de la niñez”) hasta correctos funcionarios municipales que, sin embargo, se llevan lápices a su casa. Ministros, gobernadores, médicos y abogados en su casi totalidad, los ya mencionados pobres viejitos, (en inmensas cantidades), las ya también mencionadas matronas que ahora dirigen sociedades de ayuda al leproso o al cardíaco (después de haber galopado sus buenas carreras en camas ajenas y de haber contribuido precisamente al incremento de las enfermedades del corazón), gerentes de grandes empresas, jovencitas de apariencia grácil, y ojos de gacela, embajadores con decorado, etc, etc. ¡“Canallas, march”! ¡Qué ejérrcito mi dios! ¡avancen, hijos de puta! Nada de pararse, ni de ponerse a lloriquear.
Hermoso y aleccionador espectáculo.
Cada uno de los soldados, al llegar al establo será alimentado por sus propias canalladas, convertidas en excremento real, no metafórico. Sin ninguna clase de consideración ni acomodo. Nada de que el hijito del señor ministro se le permita comer pan duro en lugar de su correspondiente caca. ¡No, señor: o se hacen las cosas como es debido, ó no vale la pena que se haga nada. Que coma su mierda. Y más, todavía: que coma TODA su mierda. Bueno fuera que admitiéramos que coma una cantidad simbólica. Nada de símbolos: cada uno ha de comer su exacta y total canallada. Es justo, se comprende: no se puede tratar a un infeliz que simplemente esperó con alegría la muerte de sus progenitores para recibir unos pesuchos en la misma forma que a uno de esos anabaptistas de Miniápolis, que aspiran al cielo explotando negros en Guatemala. ¡No, señor! “Justicia y más justicia”: a cada uno la mierda que le corresponda o nada. Y que conste que mi posición no solo es inexpugnable, sino desinteresada, ya que, como lo he reconocido, en mi condición de perfecto canalla, integraré las filas del ejército cacófago.
Y esto me hace pensar en la necesidad de inventar previamente algún sistema que permita detectar la canallería en personajes respetables y medirla con exactitud para descontarle a cada individuo la cantidad que merece que se le descuente. Una especia de canallómetro que indique con una aguja la cantidad de mierda producida por el señor X en su vida hasta este Juicio Final, la cantidad a deducir en concepto de sinceridad o de buena disposición, y la cantidad neta que deba tragar, una vez hechas las cuentas.
Y después de realizada la medición exacta en cada individuo, el inmenso ejército deberá ponerse en marcha hacia sus establos, donde cada uno consumirá su propia y exacta basura. Operación infinita, como se comprende (y ahí estaría la verdadera broma), porque al defecar, en virtud del principio de conservación de los excrementos, expulsaría la misma cantidad consumida. Cantidad que vuelta a ser colocada delante de sus hocicos, mediante un movimiento de inversión colectiva a una voz de orden militar, debería ser ingerido nuevamente. Y así, ad infinitum. (pág. 308)

El túnel de Ernesto Sábato


“de la vanidad no digo nada,: creo que nadie está desprovisto de este notable motor humano.” (pág. 9)


“La experiencia me ha demostrado que lo que a mí me parece claro y evidente casi nunca lo es para el resto de mis semejantes. Estoy tan quemado que ahora vacilo mil veces antes de ponerme a justificar o a explicar una actitud mía y, casi siempre, termino por encerrarme en mí mismo y no abrir la boca.” (pág. 15) (conozco esa sensación)

“Perdí el recibo. Quiero decir que necesito la carta y no tengo el recibo.
La mujer y el otro empleado se miraron, durante un instante como dos compañeros de baraja.
Por fin, con el aire de quien está profundamente maravillado, me preguntó: ¿Uste quiere que le devuelvan la carta?
-Así es.
-¿Y ni siquiera tiene el recibo?
Tuve que admitir que, en efecto, no tenía ese importante documento. El asombro de la mujer había aumentado hasta el límite. Balbuceó algo que no entendí y volvió a mirar a su compañero.
-Quiere que le devuelvan una carta-tartamudeó.
El otro sonrió con infinita estupidez, pero con el propósito de querer mostrar viveza. La mujer me miró y me dijo:
-Es completamente imposible.
-Le puedo mostrar documentos-repliqué sacando unos papeles.
-No hay nada que hacer. El reglamento es terminante.
-El reglamento, como Ud comprenderá, debe estar de acuerdo con la lógica-exclamé con violencia, mientras comenzaba a irritarme un lunar con pelos que esa mujer tenía en la mejilla.
-¿Usted conoce el reglamento?
-No hay necesidad de conocerlo, señora-respondí fríamente, sabiendo que la palabra “señora” debía herirla mortalmente.
Los ojos de la arpía brillaban ahora de indignación.
-Usted comprende, señora, que el reglamento no puede ser ilógico: tiene que haber sido redactado por una persona normal, no por un loco. Si yo despacho una carta y al instante vuelvo a pedir que me la devuelvan porque me he olvidado de algo esencial, lo lógico es que se atienda mi pedido. ¿O es que el correo tiene empeño en hacer llegar cartas incompletas o equívocas? Es perfectamente claro y razonable que el correo es un medio de comunicación, no un medio de compulsión: el correo no puede “obligar” a mandar una carta si yo no quiero.
-Pero Usted lo quiso- respondió.
-¡Sí!-grité-, ¡pero le vuelvo a repetir que ahora no lo quiero!
-No me grite, no sea maleducado. Ahora es tarde.
-No es tarde porque la carta está allí-dije señalando hacia el cesto de las cartas despachadas.
La gente comenzaba a protestar ruidosamente. La cara de la solterona temblaba de rabia. Con verdadera repugnancia, sentí que todo mi odio se concentraba en el lunar.
-Yo le puedo probar que soy la persona que que ha mandado la carta-repetí, mostrándole unos papeles personales.
-No grite, no soy sorda-volvió a decir-yo no puedo tomar semejante decisión.
-Consulte al jefe, entonces.
-No puedo. Hay demasiada gente esperando. Acá tenemos mucho trabajo, ¿comprende?
-Este asunto forma parte del trabajo-expliqué.
Algunos de los que estaban esperando propusieron que me devolvieran la carta de una vez y se siguiera adelante. La mujer vaciló un rato, mientras simulaba trabajar en otra cosa; finalmente fue adentro y al cabo de un rato volvió con un humor de perro. Buscó en el cesto.
-¿Qué estancia?
-Estancia Los Ombúes-respondí con venenosa calma.
Después de una búsqueda falsamente alargada, tomó la carta en sus manos y comenzó a examinarla como si la ofrecieran en venta y dudase de las ventajas de la compra.
-Sólo tiene iniciales y dirección-dijo.
-¿Y eso?
-¿Qué documentos tiene para probarme que es la persona que mandó la carta?
-Tengo el borrador-dije, mostrándoselo.
Lo tomó, lo miró y me lo devolvió.
-¿Y cómo sabemos que es el borrador de la carta?
-Es muy simple: abramos el sobre y lo podremos verificar.
La mujer dudó un instante, miró el sobre cerrado y luego me dijo:
-¿Y cómo vamos a abrir esta carta si no sabemos que es suya? Yo no puedo hacer eso.
La gente comenzó a protestar de nuevo. Yo tenía ganas de hacer alguna barbaridad.
-Ese documento no sirve-concluyó la harpía.
-¿Le parece que la cédula de identidad será suficiente?-pregunté con irónica cortesía.
-¿La cédula de identidad?
Reflexionó, miró nuevamente el sobre y luego dictaminó:
-No, la cédula sola no, porque acá sólo están las iniciales. Tendrá que mostrarme también un certificado de domicilio. O si no la libreta de enrolamiento, porque en la libreta figura el domicilio.
Reflexionó un instante más y agregó:
-Aunque es difícil que usted no haya cambiado de casa desde los dieciocho años. Así que casi seguramente va a necesitar también certificado de domicilio.
Una furia incontenible estalló en mí y sentí que alcanzaba también a María y, lo que es más curioso, a Mimí.
-¡Mándela Usted así y váyase al infierno!!!!!!!!!- le grité, mientras me iba.
Salí del correo con un ánimo de mil diablos y hasta pensé si, volviendo a la ventanilla podría incendiar de alguna manera el cesto de las cartas. ¿Pero cómo? ¿Arrojando un fósforo? Era fácil que se apagara en el camino. Echando previamente un chorrito de nafta, el efecto sería seguro; pero eso complicaba las cosas. De todos modos, pensé esperar la salida del personal de turno e insultar a la solterona. (pág. 128)

Sierva de Dios, ama de la muerte de Cristina Bajo


“Podrás hablar con propiedad sólo si dices aquello que sabes muy bien” (pág. 127)

“Con dos te miro, con tres te ato, la sangre te bebo y el corazón te parto” (pág. 144)

“El que esté libre de culpa que arroje la primera piedra, y el que tenga tejado de vidrio, mejor se abstenga, porque se le devolverán las pedradas” (pág. 348)

La trama del pasado de Cristina Bajo

“No hay tajo que lastime más como el de la palabra, que hiere a quien la recibe y a veces aún más al que las pronuncia.” (pág.237)

En tiempos de Laura Osorio de Cristina Bajo


Mi padre tenía un dicho: “La venganza fue la primera justicia que hubo sobre la tierra”. (pág. 267).


... “Vio también el temor de los pobres y desvalidos que saben que la voz del poderoso se oirá sobre la suya. Está en nosotros ser justos, le oyó decir una vez a su padre, y en nosotros, privilegiados en linaje, educación y en dinero, es deber”. (pág. 318)

Las Damas de Missalonghi Colleen McCullough


“Esta breve novela es como una caja de bombones, seductora y satisfactoria; los lectores la querrán devorar de un tirón”

El pájaro canta hasta morir de Colleen McCullough


“¡Ella nació el 3 de noviembre!, digo que esto significa que es de Escorpio. ¡Una mujer de Escorpio!. El signo peor bajo el cual pueda nacer una mujer – dijo Cat santiguándose - ¡Son hijas del diablo!” (pág. 108)



“Los griegos dicen que amar a una persona locamente es un pecado contra los dioses. Los dioses se ponen celosos y lo destruyen en la flor de la existencia. Hay una moraleja en esto: Es impío amar demasiado.”

El anillo verde de Alberto Vazquez Figueroa


“pero las únicas que volvieron al día siguiente fueron las mariposas.
Y con ellas regresó la discordia, puesto que en el momento en que Doña Mariana Morales, una rígida ama de casa de intachable reputación, le confesó sin venir a cuento a su marido que no volvía de misa, sino de acostarse con Proimitivo Garmendia, el panadero-cosa que acostumbraba a hacer tres veces por semana-se inició una trifulca generalizada que nadie encontró forma humana de atajar.
Catalina acudió al bosque a media tarde huyendo de aquel infierno, llorando sin consuelo, y lamentándose por el hecho de que Monteoscuro se hubiera convertido en un lugar salvaje e inhabitable por culpa de su único hijo.
-¿Por qué mía?-quiso saber Gacel.
-¿Por qué desde que se te ocurrió la absurda idea de vivir en los árboles, la gente parece haberte vuelto loca?
-Por lo que me cuentas-replicó el chiquillo no sin cierta razón-no es que se haya vuelto loca; es que se ha vuelto sincera.
-Quizás la sinceridad no sea más que una forma de locura-admitió ella- Todo el mundo anda diciendo lo primero que le viene a la mente, y así no hay forma de vivir.
-¿Y qué tiene que ver el que me suba a los árboles con que la gente haya dejado de mentir?-argumentó Gacel bastante molesto por lo que se le antojaba una absurda acusación sin fundamento.
-No lo sé -replicó la desolada Catalina-. Pero sospecho que así es.
Ni siquiera el niño quiso aceptar tan aventurado razonamiento, pues ni siquiera él alcanzó a relacionar la proliferación de mariposas amarillas con la epidemia de honestidad que parecía haber atacado de improviso a los seres humanos.
Pero todo comenzó a aclararse cuatro días más tarde –cuando ya casi la mitad de sus antiguos convecinos habían decidido emigrar hasta que los ánimos se calmaran-, momento en que descubrió en un claro del bosque a la hermosa mujer de los ojos cambiantes, aunque en esta ocasión no parecía ya resplandeciente, sino que aparentaría unos cincuenta años, y tanto su voz como sus gestos denotaban que se encontraba profundamente fatigada.
-¿Qué te ha ocurrido?-inquirió el chiquillo sin poder ocultar su desconcierto-. Tienes muy mal aspecto.
-Volví a tropezar con los hombres- replicó ella con una leve sonrisa amarga-. Pero en esta ocasión conseguiré recuperarme sin tu ayuda.
-Me gusta ayudarte –le hizo notar él-. No hay nada qye desee con más fuerza, aunque odio que vuelvas a marcharte para pasar por esto.
-Será la última vez –señaló convencida-. Al fin he encontrado la forma de vencer a los humanos.
-¿Vencer a los humanos? –se sorprendió el niño-. ¿Cómo?
Los ojos de la extraña mujer cambiaron de color y se hicieron tan negros como la noche más oscura.
-Dejando de ser generosa –musitó-. Durante miles de años les he proporcionado toda clase de frutos con los que alimentarse, hermosos paisajes en los que vivir, ricos pastos para criar sus animales e incluso exóticas plantas de las que obtener remedios contra sus enfermedades. –Lanzó un hondo suspiro-. Todo cuanto necesitaban lo obtenían de mí, pero no sólo no han sabido agradecérmelo, sino que me han maltratado, humillado y ofendido.- - Negó con un gesto -. Y ya no lo soporto.
-¿Qué piensas hacer? –se alarmó Gacel.
-Lo que estoy haciendo… -replicó al tiempo que sus ojos adquirían una desconcertante tonalidad violeta-. Le estoy arrebatando al ser humano la más terrible de sus armas.
-¿Y es…?
-La mentira.
-¿La mentira? –repitió el chiquillo estupefacto -. ¿Qué quieres decir con eso?
-Que si despojo al hombre de su inagotable capacidad de mentir, se acabará como especie y yo recuperaré mi antigua lozanía. –Sus ojos lanzaron violentos destellos marrones-. Los animales nunca mienten; no han aprendido a hacerlo, y por eso convivíamos en paz y armonía. –Sonrió una vez más -. Quiero volver a los tiempos en los que todo era lo que aparentaba ser.
-¿Y cómo piensas conseguirlo?? –quiso saber Gacel.
La mujer de los ojos cambiantes señaló dos mariposas amarillas posadas sobre un claro.
-A través de ellas –replicó-. Del mismo modo que fui capaz de crear el alcohol que embota los sentidos, las drogas que anulan las voluntades, los venenos que destruyen las vidas, he sabido crear unos seres ante cuya presencia los hombres pierden la capacidad de conectar sus ideas con el fin de pensar una cosa y decir potra. –golpeó con el dedo el tronco sobre el que se sentaba -. Ya nunca más conseguirán hacerlo –sentenció-. Ya nunca sabrán mentir.
El asombrado Gacel a punto estuvo de caer del castaño en que se encontraba subido y desnucarse, pues aquella era la más sorprendente explicación que hubiera escuchado a lo largo de su ya demasiado sorprendente vida.
A pesar de que era aún muy joven siempre había sido fin niño extraordinariamente intuitivo, y ello le permitió captar de inmediato lo que podía ser un mundo en que el hombre hubiese perdido la facultad de ocultar sus sentimientos.
Comprendió sin gran esfuerzo las razones de cuanto había acontecido aquellos días e4n Monteoscuro, y trató de imaginar lo que sucedería en una gran ciudad cuando todos sus habitantes anduvieran por las calles soltando sin recato lo que pensaban.
El ser humano no estaba preparado para decir siempre la verdad, y mucho menos aún para escucharla, y aunque la mayoría de la gente presumiera de no mentir jamás, “jamás” era en este caso una palabra sin validez, porque callar no significaba lo mismo que decir la verdad por mucho que algunos pretendieran que así era.

Aún falta más ...

El rey leproso de Alberto Vazquez Figueroa


“-Los hombres, como los árboles, deben ser reconocidos por sus frutos, no por sus raíces, Señor. Las raíces no suelen servir de alimento más que a algún que otro cerdo.
-Pero son las que permiten mantenerse erguidos.
-A los árboles, Señor, no a los hombres, a los que en demasiadas ocasiones el peso de unas ostentosas raíces acaban por derribar”. (pág. 72)


“El tiempo le había enseñado que cada hombre es en realidad su propio juez y por lo tanto el único que puede determinar la severidad de la pena que debe serle impuesta.
Por desgracia suele ser, casi siempre, el más venal, corrompido y olvidadizo de los jueces, pero cuando, como en su caso, se comporta con verdadera honestidad, su condena suele ser, de igual modo, la más dura.
Y la que siempre hay que cumplir, puesto que jamás se inventó una cárcel más segura que la propia conciencia.
Nadie escapa de ella por mucho que intente sobornar a sus guardianes, ni nadie consigue huir lo suficientemente lejos, puesto que siempre lleva consigo al carcelero” (pág. 94)


“Las miserias humanas se acrecientan con el paso de los años. Las flores del mal se transforman con el tiempo en ásperos arbustos y degeneran hasta convertirse en recios árboles de gruesas raíces y venenosos frutos.
El excesivo poder, al igual que la excesiva luz, ciega a los hombres.” (pág. 142)


“Más suele envidiar el poderoso que el humilde. Al igual que más generoso suele ser el pobre que el rico.” (pág. 146)

Ciudadano Max de Alberto Vazquez Figueroa


“cuando sueltas una mentira inmensa con aire de entendido en la materia, la mayoría e la gente se la traga: a mayor mentira, mayor credulidad.” (pág. 57)


“Si no me preguntan, prefiero escuchar. Nadie ha aprendido nunca nada de lo que dice y sí de lo que escucha.” (pág. 121)

Alí en el país de las maravillas de Alberto Vazquez Figueroa


“fascista no es únicamente el que alza el brazo en público. Al fin y al cabo ése es el menos peligroso, puesto que al menos tiene el valor de declararlo. Fascista es el que se considera superior a los demás y el peor es aquel que, además, se disfraza de demócrata, al igual que el peor pederasta es el que canta misa y viste sotana”. (pág. 205)


“en la antigüedad los sabios conducían a los tontos por los senderos de la paz. Ahora, los tontos arreaban a bastonazos a los sabios hacia el abismo de la guerra..” (pág. 233)

“nada hay que le guste más a un ser humano mediocre, y en éste, como en todos los países suelen ser la mayoría, que considerarse parte de una raza superior.” (pág. 235)

Inés del alma mía de Isabel Allende


“... Pedro era testarudo y sabía muy bien lo que quería; nadie podía hacerle cambiar de rumbo con artes de magia o de cortesana, sólo con argumentos de la razón. No era hombre de pedir consejo abiertamente y menos a una mujer, pero en la intimidad conmigo se quedaba callado, paseándose por el cuarto, hasta que yo atinaba a ofrecer mi opinión. Procuraba dársela con cierta vaguedad, para que al final creyera que la decisión era suya. Este sistema siempre me sirvió bien. Un hombre hace lo que puede, una mujer hace lo que el hombre no puede.” (pág. 159)

El plan infinito de Isabel Allende

“... cuando nos contó lo de Adán y Eva. Esa vez tuve que escribir quinientas veces “no debo blasfemar”, porque le dije al cura que el pecado era de Dios, puesto que Él había colocado la manzana en el Jardín del Edén, sabiendo que Adán se la iba a comer de todos modos, y si eso no era inducir al pecado ¿qué era?” (pág. 97) “...

Ese dinero es para ti, para que vayas a la Universidad.. se puede empezar por abajo, pero es mucho mejor empezar por arriba y sin un diploma te costará mucho salir de este agujero. Mientras más alto te encuentres, más podrás hacer para cambiar este mundo.” (pág. 136) 

 “Nadie se hace rico de obrero en una fábrica. Además tú no sabes obedecer órdenes, te aburres pronto. Para lo único que sirves es para ser tu propio jefe.” (pág.132)

 “Y entonces tuve un chispazo de lucidez y y alcancé a ver en la penumbra de la tarde cómo los muchachos escapaban corriendo hacia la carretera, cómo salían disparados los coches morados de los pandilleros, cómo no quedaba un alma en el lugar más que Carmen, Juan José y yo, salpicados de sangre, y los pedazos de Martínez repartidos por todos lados”. (pág. 118) (Increíble el placer de saber que murió Martínez, mi placer es saber que se hizo justicia, es mi opinión personal)

Eva Luna de Isabel Allende


“Carlé sostenía la teoría de que los seres humanos se dividen en yunques y martillos, unos nacen para golpear y otros para ser golpeados.” (pág. 43)


“Hay que dar bastante guerra. Con los perros rabiosos nadie se atreve, en cambio a los mansos los patean.” (pág. 72)

Archivo del blog