
Divertido como siempre. Montalbano está convaleciente.
Se lee muy rápido. Humor, buena trama, predecible final, y algunas comparaciones muy graciosas como esta:
"El abogado (Francesco Luna) era como su apellido indicaba: una luna. Cara de luna llena, cuerpo de luna obesa.Obviamente sugestionado por la imagen, el técnico de luces lo había envuelto todo en un resplandor de plenilunio." (pág. 171)


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